¿Qué es la positividad tóxica y cómo evitarla?
Quizás hayas escuchado el término "positividad tóxica", pero ¿qué significa realmente? ¿Puede la positividad ser realmente tóxica? La respuesta es sí.
Según Tabitha Kirkland, psicóloga y profesora asociada del Departamento de Psicología de la Universidad de Washington, "la positividad tóxica es una forma de responder al sufrimiento propio o de otra persona que se presenta como una falta de empatía. Descarta las emociones en lugar de afirmarlas y podría provenir de un lugar de malestar".
Ejemplos de positividad tóxica
- Ocultar o enmascarar tus verdaderos sentimientos con frases como “estoy bien” o “todo está bien” cuando claramente no es así.
- Tratar de "seguir adelante" ignorando o reprimiendo las emociones.
- Sentirse culpable por experimentar ciertas emociones.
- Minimizar las experiencias de los demás con declaraciones como "piensa en positivo", "¡no te preocupes, sé feliz!" o "si yo puedo hacerlo, tú también puedes".
- Intentar dar perspectiva (por ejemplo, "podría ser peor") en lugar de validar la experiencia emocional de alguien.
- Avergonzar a los demás por expresar algo más que positivismo, como insistir en "¡sólo buenas vibraciones!".
- Desechar las preocupaciones con frases como “es lo que es” o “todo sucede por una razón”.
Cómo la positividad tóxica afecta las relaciones
Ser demasiado positivo puede dañar tus relaciones. Si invalidas o minimizas constantemente los sentimientos de los demás con declaraciones desdeñosas, es posible que las personas te vean como falso o difícil de conectar.
La positividad tóxica también puede afectar negativamente a los niños. Kirkland explica: "Con los niños, nuestro impulso puede ser decirles: 'Estás bien' o 'No es gran cosa' o 'Deja de llorar, todo está bien'. Esto les enseña que sus sentimientos negativos no están bien y pueden influir en la forma en que desarrollan conceptos emocionales y aprenden a expresar (o reprimir) sus emociones".
Cómo evitar la positividad tóxica
El primer paso es practicar la empatía. Cuando practicamos la empatía, realmente satisfacemos las necesidades de los demás escuchándolos y apoyándolos. La empatía es esencial para relaciones saludables y ayuda a fortalecer nuestra mente y nuestras conexiones.
Usar frases tóxicas de positividad como "no es tan malo" o "podría ser peor" cuando los amigos confían en nosotros puede invalidar sus sentimientos. Recuerde, a menudo las personas sólo necesitan que alguien les escuche, no que les ofrezca comentarios.
Si alguien te pide comentarios o aliento, ajusta tu lenguaje para evitar frases tóxicas. Aquí hay algunas alternativas útiles:
- Evite: "¡Está todo bien!" En lugar de eso, diga: "Sé que esto es muy difícil. Te agradezco que compartas esto conmigo".
- Evite: "¡Sé feliz!" En su lugar, diga: "Lamento mucho que estés pasando por esto. Estoy aquí si quieres hablar".
- Evite: "¡Mira el lado bueno!" En lugar de eso, diga: "No estoy seguro de qué decir. Quiero ayudar".
- Evite: "¡Sea positivo!" En lugar de eso, diga: "Eso es duro. Puedo entender por qué te sientes así. ¿Cómo puedo ayudarte?".
- Evite: "¡Se agradecido!" En lugar de eso, diga: "Eso suena difícil. ¿Cómo estás realmente?".
- Evite: "¡Sólo buen rollo!" En lugar de eso, diga: "¿Cómo estás? Quiero que sientas que puedes ser honesto conmigo".